Ante el fuerte incremento de los costes energéticos y de los combustibles que está soportando la industria cárnica, desde ANICE y FECIC hemos remitido una nota de prensa conjunta para reclamar al Gobierno de España que la industria alimentaria forme parte de las nuevas medidas de apoyo que está preparando.
La electricidad, el gas, la cadena de frío y el transporte están sometiendo nuevamente a nuestras empresas a una fuerte presión de costes. Se trata de la segunda crisis energética que afronta el sector en menos de cinco años, con un impacto directo sobre la competitividad de la industria alimentaria.
Como señalamos en el comunicado, "no tenemos tractores, pero sí muchas razones para reclamar protección".
La industria cárnica depende de un suministro energético continuo para garantizar procesos esenciales como la refrigeración, la congelación, la climatización y la conservación de los alimentos, además de numerosos procesos térmicos asociados a la producción. Esta realidad hace que nuestro sector sea especialmente vulnerable a las subidas de los costes energéticos.
Asimismo, hemos puesto de manifiesto que, aunque muchas compañías han realizado importantes inversiones en eficiencia energética y autoconsumo fotovoltaico durante los últimos años, una parte significativa de sus necesidades energéticas es permanente y no puede interrumpirse, especialmente la relacionada con el mantenimiento de la cadena de frío.
Consideramos que la situación actual afecta a toda la cadena alimentaria, desde la producción ganadera hasta la transformación, el almacenamiento y la distribución de los alimentos. Por ello, defendemos que las medidas de apoyo no deben limitarse únicamente al sector primario, sino extenderse también a las industrias de transformación y a las actividades logísticas vinculadas a la alimentación.
Entre las propuestas trasladadas al Gobierno hemos planteado facilitar el acceso de la industria alimentaria a los mecanismos extraordinarios de compensación energética, reforzar los incentivos al autoconsumo y la eficiencia energética, impulsar soluciones que aporten estabilidad a los costes energéticos y extender las medidas de apoyo al transporte y la logística. Asimismo, solicitamos el desarrollo de una estrategia energética específica para la industria alimentaria que contribuya a reducir su vulnerabilidad ante futuros episodios de volatilidad.
Desde ANICE y FECIC consideramos que garantizar unas condiciones energéticas competitivas para la industria alimentaria es fundamental para preservar la capacidad de producir, transformar, transportar y conservar alimentos, contribuyendo así a la resiliencia y la seguridad alimentaria de España.
Adjuntamos la nota de prensa con los principales datos y propuestas trasladados por ambas organizaciones.
Inscrita en el registro de Transparencia de la Unión Europea. Nº 470064395228-3
Adherida al Código de Buenas Prácticas Mercantiles en la Contratación Alimentaria. Nº Reg.: A22016060901
Código Ético y de Buen Gobierno de ANICE aprobado por Junta General (6-4-2016)